Los seres humanos vivimos en sociedad, corremos el riesgo de mirarnos en exceso el ombligo a nosotros mismos porque cualquier persona vive dando un peso excesivo al yo cuando en realidad, no debemos perder de vista que el bien común se expresa a través de la fórmula “nosotros”. Es decir, nunca se debe de sentir indiferencia ante el dolor ajeno porque la empatía que surge del corazón nos lleva a conectar con los demás buscando la forma de ayudar. Así lo muestra la solidaridad, un valor muy importante para una sociedad desarrollada en la que se trabaja de una forma constante para defender los derechos de los colectivos más vulnerables, haciendo frente a las injusticias sociales.